RocaNews

La "presencia en Facebook para organizaciones de Iglesia: la experiencia del Centro Guadalupe" es el tema del nuevo webinar organizado por el Centro RIIAL Guadalupe. Este seminario virtual de una hora de duración se realizará el martes 27 de julio, desde las 09h00 de México y Tegucigalpa; 10h00, hora de Quito, Lima y Bogotá; 11h00 de Santiago y 12h00 de Buenos Aires.
El webinar será dictado por la Ing. Rosa Ramón, Responsable de Redes Sociales del Centro RIIAL Guadalupe.
En este webinar se pretende echar una mirada al modo en que se puede desarrollar una presencia con identidad propia en Facebook, poniendo el conocimiento y las estrategias de la RIIAL al servicio del anuncio del Evangelio en este nuevo areópago lleno de desafíos y oportunidades para construir una cultura de diálogo, de respeto y amistad.
Según los coordinadores de estos seminarios virtuales, con la explosión de las Redes Sociales en Internet ya no es suficiente simplemente ser un contacto más, entre los contactos de las personas. Si bien llegar hasta allí suele ser un gran logro, además, se debe brindar una comunicación efectiva y eficiente, una presencia atractiva y cordial que implica más trabajo, más reflexión, más creatividad.

En la plaza de San Pedro, del 3 al 4 de agosto

Miles de monaguillos de toda Europa viajarán a Roma el 3 y 4 de agosto próximo, para la décima peregrinación europea promovida por la asociación Coetus internationalis ministrantium (CIM), que este año lleva por tema: “Beber de la verdadera fuente”.

La tarde del martes 3 de agosto en la Plaza de San Pedro, monaguillos procedentes de doce naciones europeas – entre las cuales 44.000 procedentes de Alemania, 8.000 de Hungría, Francia, Rumanía y Suiza – asistirán a un entretenimiento musical con entrevistas e invitados, que terminará con la recitación de las Vísperas y la intervención del Santo Padre. Al término, los participantes serán invitados a intercambiar el pañuelo del color de su propia nación con el de los miembros de otros países.

Al día siguiente, el miércoles 4 de agosto, los monaguillos asistirán a la Audiencia General con

el Santo Padre. Tras la bienvenida a los grupos de las naciones presentes, el Presidente del CIM y obispo auxiliar de Basilea (Suiza), monseñor Martin Gächter, saludará al Papa y le dará un pañuelo blanco en recuerdo de la peregrinación.

Tras las palabras de Bendicto XVI y su bendición, los monaguillos de Europa rendirán homenaje al Papa con cantos acompañados por una orquesta de Hamburgo. (ZENIT.org).-

El diario vaticano L’Osservatore Romano elogió la nueva cinta de Disney-Pixar Toy Story 3, por ofrecer a los espectadores una profunda reflexión sobre temas humanos trascendentales y una dar lección sobre la amistad verdadera, a través de la experiencia de los juguetes protagonistas.

En esta tercera entrega, los entrañables Woody el vaquero y Buzz Lightyear junto a sus amigos deben enfrentar su destino. Andy, su dueño, dejó de jugar con ellos, ya tiene 17 años, se irá a la universidad y debe decidir entre enviarlos como donación a una guardería o desecharlos.

En el artículo titulado "Cómo se hace un bello film", el autor Gaetano Vallini considera que Toy Story 3 es "un filme con F mayúscula" y lamenta las críticas fuera de lugar de ciertas feministas estadounidenses que "habrían visto en algunos personajes tendencias sexistas y homofóbicas".

"Probablemente se han olvidado de que cuando eran niñas los juguetes eran solo objetos a través de los cuales uno podía divertirse y soñar, dos cosas que esta cinta también propone y que si no llega a ser considerada una obra maestra, pues poco le falta", agrega Vallini.

El autor alaba la técnica y la calidad de la cinta que ha superado "el severo juicio de los niños y agrada incluso a los adultos", colocándose al nivel de otras películas de Pixar que en los últimos años resaltaron los valores humanos como "Wall-E", que promueve la defensa de la vida, y "Up", que en sus primeros minutos muestra el valor del matrimonio.

Según Vallini, Toy Story 3 revela que "la amistad es el verdadero vínculo de este improbable pero afianzado grupo de juguetes" y permite al espectador reflexionar sobre "temas importantes, como el valor de la amistad y la solidaridad, el miedo de sentirse solo o rechazado, lo ineludible de hacerse grande y la fuerza que surge al sentirse parte de una familia".

Se trata, agrega de "otro bellísimo film: una aventura de gran intensidad emotiva, en la que las vivencias de los juguetes, gracias a su capacidad de actuar y pensar como humanos al puro estilo Disney, se convierten en una metáfora útil para hablar de sentimientos verdaderos" bajo la famosa frase "Hay un amigo en mí", de la canción que acompaña a Toy Story desde su primer episodio.

Fuente: ACI Prensa

El diario La Nación de Argentina reveló que el futbolista holandés Wesley Sneijder, se convirtió al catolicismo y recibió el Bautismo poco antes de viajar al campeonato de fútbol.

En la nota titulada "Gol espiritual de un astro del fútbol holandés", el periodista Mariano de Vedia sostiene que Sneijder "llegó totalmente renovado" al torneo mundial. "A fines de mayo se convirtió al catolicismo y se bautizó en una capilla de Milán, cercana a la ciudad deportiva del Inter, donde el brillante futbolista no se cansa de ganar títulos. Influyó en esa decisión su novia, la actriz y modelo holandesa Yolanthe Cabau, nacida en la española Ibiza, con quien ha tomado la decisión de casarse por iglesia luego del Mundial. También lo motivó su amistad con Javier Zanetti, compañero en el Inter, capitán y católico practicante, que se quedó sin Mundial, pero celebró su bautismo tanto como los campeonatos que este año ambos conquistaron en Italia y en Europa", explica.

Según el diario, Sneijder ha declarado que fue "a Misa una vez junto a mis compañeros y sentí una fuerza y una confianza que me turbaron" por lo que siguió las clases de catecismo para adultos con el capellán del Inter.

"Ya en Sudáfrica, explicó que reza todos los días y los domingos va a misa y comulga con Yolanthe, quien le regaló un rosario que él siempre lleva en su cuello. ‘La fe me da fuerzas. A veces mis convicciones me mantienen firme y me llenan de determinación. Todos los días recito el Padrenuestro con ella. Busco siempre, antes de comenzar las partidas, una esquina para rezar’", agrega el futbolista que posiblemente juegue en el decisivo partido de Semifinal frente a Uruguay.

En un encuentro realizado con más de 30 mil jóvenes de la Arquidiócesis de Managua (Nicaragua), Mons. Leopoldo Brenes, Arzobispo de la ciudad, calificó a la multitud de jóvenes como "fieras de Jesucristo", al observar el entusiasmo y la vitalidad con que "aplaudían, cantaban, danzaban y ondeaban la bandera de la Iglesia Católica".

Así lo expresó el Prelado en la 19º Vigilia Arquidiocesana de Pentecostés Juvenil que contó con la presencia del Obispo Auxiliar de Managua, Mons. Silvio José Báez;

Mons. David Zywich, Obispo Auxiliar del Vicariato Apostólico de Bluefields; y el P. Rolando Álvarez, portavoz de la arquidiócesis y coordinador general de la Pastoral Juvenil.

Mons. Brenes afirmó en su intervención que "en esta Arquidiócesis tenemos jóvenes inquietos, hombres aguerridos. Qué hermoso sentir esa mirada de cariño y amor que es lo que hoy sentimos en lo más profundo de nuestro corazón".

"Es el Espíritu Santo que nos hace valientes, nos hace aguerridos. Para el próximo año todos desean que el evento sea en Managua. Entonces serán 50 mil, y ¿cómo? Pues arrastrados, empujados, uno invitando al otro", alentó el Prelado, tras anunciar la 20º Vigilia de Pentecostés Juvenil 2011.

Por su parte, el Obispo Auxiliar de Managua, exhortó a los miles de jóvenes a "renunciar al pecado y todas aquellas prácticas que destruyen el país" y les pidió no ser "indiferentes ante los problemas, vayan desde ahora, ustedes que son el futuro de Nicaragua, sean fermento de paz, de tolerancia; aprendan a dialogar y enseñen a dialogar a otros y rechacen todo aquello que destruye la vida".

"En el momento crucial de la vida, el ‘hombre de fe’ supera al ‘hombre de ciencia’. La trascendencia se abre paso y, a pesar de cierto sincretismo y del homenaje a todos los credos (la vidriera con símbolos de todas las religiones), lo hace en clave cristiana. No en vano la figura del Resucitado aguarda a los ‘perdidos’ cuando están a punto de alcanzar la plenitud que se encuentra al otro lado de una capilla específicamente católica", indican.

En el último capítulo, la misteriosa isla es revelada como un lugar físico real "en el que los personajes ‘son rescatados’ de sus frustraciones y de su pasado, aunque el precio que tengan que pagar sea la entrega de su propia vida (Locke, Jack). En el cristianismo, esta ‘isla’ es nuestro mundo físico, en el que peregrinamos los hombres y en el que Jesucristo ‘redime’ en el acto de su entrega en la cruz", explican los autores.

La última temporada de Lost se caracterizó "por la creación de lo que se pensaba que era una ‘realidad paralela’ y que finalmente se ha revelado como un ‘purgatorio’, donde cada uno ‘re-creaba’ la vida que hubiera deseado vivir en el mundo: Jack es un buen hijo y un buen padre; Kate es inocente; Sawyer es un policía bueno, Benjamin es un cariñoso profesor... Cuando se ‘reconocen’ entre ellos y descubren que están en este ‘purgatorio’, para algunos se abre la puerta de la resurrección y la eternidad (la ‘Luz’ al otro lado de la capilla), mientras que otros deben seguir ‘purgando’ porque todavía les quedan asuntos por resolver (Ben, Eloise, Ana Lucía...). Esta idea es más cristiana que budista: mientras que en el ‘bardo’ budista se habla de un estado intermedio en el que la conciencia crea una ilusión ‘mala’ de la que hay que liberarse, en la serie este proceso es ‘bueno’ y ‘sanador’".

Asimismo, "el amor no sólo entendido como ‘eros’, el amor posesivo, sino como ‘agapé’, el amor que busca el bien del otro: ‘Jack, espero que alguien haga por ti lo que tú has hecho por mí’, dice Locke en el momento de mayor entrega. El perdón es otra de las claves de este final, que se impone en una de las escenas más poderosas de toda la serie: Locke, que ha sido asesinado por Ben, se encuentra con él poco antes de ir a la eternidad: ‘John, siento de veras lo que te hice: fui egoísta y celoso, quería todo lo que tú tenías’. Locke contesta: ‘Por si te sirve, Ben, yo te perdono’. ‘Gracias, John. Eso me ayuda. Y me sirve mucho más de lo que puedas imaginar’".

La serie termina con el sacrificio del personaje principal. "Jack ofrece su vida para salvar a los demás. Él, que nunca creyó en las propiedades de la isla, termina por comprender a otro amigo, Locke, que tuvo que morir para mostrarle el camino. Un sacrificio que, al final, adquiere todo su valor y sentido. El sacrificio también de Desmond, el personaje que nos lleva de la mano por el buen camino: ‘Nos vemos en otra vida, hermano’".

Poner las nuevas tecnologías al servicio de la vida espiritual de católicos y sacerdotes. Ese es el objetivo de Paolo Padrini, un joven sacerdote que creó la iniciativa del iBreviary, una versión digital del libro de la Liturgia de las Horas que permite descargarlo en el iPhone y ahora en el iPad. El padre Padrini, apasionado por las nuevas tecnologías, pertenece a la diócesis de Tortona, en el norte de Italia.
También ha creado el Praybook, una aplicación que busca compartir oraciones en Facebook. Es también director del blog Passi nel deserto (Pasos en el desierto n.d.t) sobre la actualidad de eclesial.
Otra de sus creaciones es el portal Pope2You, que permite a los jóvenes de todo el mundo entrar en contacto con el Papa enviándole tarjetas digitales. Pero sobre todo, advierte Padrini, “busco ser sacerdote, testimoniar el amor de Cristo con la creencia sincera, coherente y presente”.

 

La Jornada Mundial de la Juventud de Madrid ya tiene himno. El tema presentado ha sido alabado por los miembros del Consejo Pontificio para los Laicos, el ministerio vaticano responsable de las JMJ, como una música de gran calidad, además de aprobar la composición que representará musicalmente a la celebración de Madrid.

El himno ha sido compuesto por Enrique Vázquez Castro , sacerdote vitoriano y compositor de música eclesial de prestigio. Vázquez Castro cursó sus estudios de piano y composición en el Conservatorio Superior de Música “Jesús Guridi” de su ciudad natal, obteniendo en 2000 el Premio de Honor de Fin de Carrera –Composición e Instrumentación-. Sus obras han obtenido el Accesit en el 8º Premio de Composición “Francesc Civil” por la obra Ahots urdiña (1995), y el Primer Premio “Cristóbal Halfter”del XVIII Concurso de Composición para Órgano (1996), por la obra Itsaropen izarra. Ha sido Maestro de capilla en la Iglesia Nacional de los Españoles de Santiago y Montserrat, en Roma, mientras cursaba estudios superiores de teología en la Pontificia Universidad Gregoriana.

El autor de la letra es monseñor César Franco obispo auxiliar de Madrid. Las estrofas del himno realzan la cercanía de los jóvenes la Humanidad santísima de Cristo, al estilo de la tradición de la mística española.

El himno tiene siete estrofas, y el estribillo se basa en el tema de la JMJ,“Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”, tomado de la carta de san Pablo a los cristianos de Colosas, y dice así:

Firmes en la fe, caminamos en Cristo,
Nuestro Amigo, nuestro Señor.
¡Gloria siempre a Él, gloria siempre a Él!
Caminamos en Cristo, firmes en la fe.


A partir de ahora, se traducirá a las lenguas oficiales de la JMJ y se grabará en tres versiones: una litúrgica, otra instrumental para grandes coros, y una versión popular con acompañamiento de guitarra.

El himno se estrenará en la fiesta de la Virgen de la Almudena, el próximo 9 de noviembre, en la catedral de Madrid, y se distribuirá a todo el mundo a través de Internet, en formato audio y como video musical.

El diario vaticano L’Osservatore Romano (LOR) publica un artículo escrito por el neonatólogo italiano Carlo Bellieni en el que este médico analiza algunos realities de la conocida cadena MTV sobre madres adolescentes, su rechazo al aborto y la opción por la vida de sus bebés, en medio de una cultura que ve a los hijos como un "obstáculo", así como la dureza de la situación en la que están ante la maternidad a temprana edad.

El Dr. Bellieni se refiere a los programas "16 and Pregnant (16 y embarazada)" y "Teen Mom (Madre adolescente)" y los distintos casos que se aprecian en ambos. En uno de los episodios, señala, una madre de 19 años dice: "Entre cambiar toda tu vida y decir ‘aborto’ he escogido el primer camino. Era más simple: el aborto está equivocado, es un trauma. El pánico era decirlo a mis familiares. Estoy más gorda, pero no se ve. Y eso no me da problemas".

El médico precisa luego que "no son programas sobre muchachas religiosas: muchas de ellas se quedan solteras o conviven, pero tal vez en esto está la fuerza: las protagonistas definen una normalidad –que no está solamente en quien cree– en la que dicen: ‘¡Cuán afortunada soy por no haber abortado!’".

El artículo de LOR afirma luego que "estos programas atacan una fobia moderna: el miedo a los hijos. Todo el sexo que se quiere pero nada de hijos es el imperativo de hoy: bloquean la carrera, la diversión. Los programas en cuestión no alientan las relaciones precoces, no inducen a la superficialidad, sino que explican la dureza de convertirse en madre a los 18 años, hoy, y de hacerlo sin una familia".

"Ver –prosigue– a esta veintena de padres y madres cuestiona porque da cuenta de una normalidad que no existe más: tener hijos y convertirse en una familia siendo jóvenes, en el tiempo dictado por el reloj biológico, es hoy en Italia, como en muchos otros países, una excepción. También por la dificultad de encontrar trabajo, cierto, pero sobre todo por un motivo cultural que presenta a los hijos y a la familia sólo como un obstáculo para la vida ‘verdadera’".

Estos programas de MTV, dice luego el médico, "hacen bien, mientras subsiste el riesgo de otros que quieren ser a la fuerza edificantes y en los que se ve claramente lo forzado: se busca la alegría a toda costa o se evitan ciertos argumentos, cuando el drama de hoy está en que no se habla adecuadamente del aborto y la maternidad. Se habla de leyes, de ‘métodos’, de derechos, pero nadie dice realmente qué cosa es abortar, que cosa es un niño, cómo es dura y bella la familia".

Otra joven madre de estos realities comenta: "es normal que un niño te cambie la vida. Un joven se quiere divertir pero ahora estoy más en casa. Ahora me he convertido en mamá. Soy más dulce con él y con los otros".

Sin embargo, aclara el artículo, los referidos programas "no esconden las dificultades: ‘hacienda no te prende si estás encinta’ o ‘trabajo en un call center, cuatro horas al día, es todo lo que tengo’. Aparece un fuerte reclamo a quien tiene la responsabilidad de las llaves del trabajo que, cuando falta, no favorece a la familia". "En este mundo para todo hay remedio", dice luego una de las nuevas y jóvenes abuelas.

Sería bueno, resalta luego el Dr. Bellieni, que "no hubiese solo un ‘remedio’ sino caminos llanos para quien quiere tener hijos de joven, al menos del mismo modo que tiene quien piensa abortar; claro que la diferencia es abismal".

Finalmente, el artículo señala que "las muchachas que han tenido a un hijo sonríen, cuentan sus historias, a veces tristes, pero siguen contándolas y parecen mirar a los espectadores como se mira a quien no ha entendido un gran secreto. No se pretende que este programa sea un simple no al aborto: para crear una cultura distinta es suficiente mostrar, contar: la fuerza de la vida se afirma por sí sola. Basta con no censurarla".

El Papa Benedicto XVI ha roto esta miércoles el protocolo y las medidas de seguridad para saludar a los niños congregados a la salida del Palacio de Belém de la capital portuguesa, donde el Pontífice ha mantenido un encuentro con artistas y personalidades del mundo de la cultura.
Según informa la página web oficial de la visita papal, el hecho se produjo cuando el vehículo en el que viajaba Benedicto XVI se detuvo momentáneamente nada más partir, cuando el Pontífice abandonó el coche blindado para saludar a los niños.

"Salió del coche y se dirigió hacia los niños, fue el delirio. Toda la gente empezó a correr hacia el Papa", ha dicho el coordinador de la visita y Obispo Auxiliar de Lisboa, Mons. Carlos Azevedo.
A su regreso a la Nunciatura Apostólica, el Pontífice ha recibido al primer ministro portugués, José Sócrates, a quien acompañaban el ministro de Asuntos Exteriores, Luis Amado, y el ministro de la Presidencia, Pedro Silva. Benedicto XVI obsequió a Sócrates con un rosario.

A su salida del edificio, el primer ministro ha indicado que el encuentro prueba que las relaciones del Estado portugués con todas las confesiones religiosas "es excelente". Además, ha reconocido que Benedicto XVI es un hombre "culto y afable". Este es el último acto público que mantendrá el Papa en Lisboa, ya que esta tarde (hora local), y tras la comida, se traslada hasta Fátima para conmemorar el décimo aniversario de la beatificación de los videntes Francisco y Jacinta.

El mundo de la cultura, los miembros del clero y la pastoral social, serán los tres encuentros particulares que presidirá el Papa Benedicto XVI en su viaje a Portugal del 11 al 14 de mayo próximos.

Así lo confirmó esta mañana el padre Federico Lombardi SI, portavoz de la Santa Sede al presentar el programa del décimo quinto viaje apostólico fuera de Italia que realizará el Pontífice. En este viaje, que tendrá también un acento muy mariano, el Papa celebrará la primera década de la beatificación de los pastorcitos Jacinta y Francisco Marto, quienes, junto con su prima Lucía dos Santos - muerta en 2005 - fueron los primeros testigos de la aparición de la Vírgen de Fátima en 1917. Benedicto XVI será el tercer Papa en visitar el santuario de Fátima, luego del viaje de Pablo VI (1967) y los tres viajes de Juan Pablo II (1982, 1991 y 2000). Para el padre Lombardi, Fátima es “un santuario mariano en el que han ocurrido eventos de los que se ha ocupado Benedicto XVI de manera muy profunda, personalmente, también desde el punto de vista de la teología y de la espiritualidad”, debido a que el entonces cardenal Ratzinger elaboró un amplio documento comentando este hecho cuando era prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe, el cual fue publicado el 26 de junio de 2000.

“Y naturalmente, Fátima es un lugar en el que la mirada se alarga para una meditación sobre la historia”, dijo el padre Lombardi. El portavoz de la Santa Sede se refirió también al énfasis que dará este viaje al mundo del clero y a la celebración de vísperas con sacerdotes, religiosos, seminaristas y diáconos en la iglesia de la Santísima Trinidad de Fátima que se realizará el día 12 de mayo, así como el encuentro con los obispos de Portugal que se efectuará en Lisboa: “Estaremos a un mes de la conclusión del año sacerdotal y el contexto es muy adecuado”, dijo.

Benedicto XVI llegará al santuario mariano en la tarde del 12 de mayo. Allí recordará el atentado que sufrió Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981. También se desarrollarán importantes eventos en Lisboa y Oporto. El lema de este viaje será “Junto a ti caminamos en la esperanza”. “La elección de parte de los obispos junto con el Papa: demos una esperanza y caminemos en la esperanza también para todo el pueblo portugués”, aseguró el padre Lombardi.

Por Carmen Elena Villa

En ocasión del 26° aniversario de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud se ha realizado este 22 de abril la presentación oficial en Roma del nuevo video “El Poder de la Cruz”, producido por el Centro Internacional Juvenil San Lorenzo y  coproducido por H2onews (www.h2onews.org).

El video busca ayudar a los jóvenes peregrinos que veneran la Cruz a reconocer su valor y ayudarles a entrar en el misterio de la muerte y resurrección de Jesús para encontrar el sentido de sus vidas.

La Cruz de los jóvenes fue entregada por Juan Pablo II a los jóvenes el 22 de abril de 1984, durante la primera Jornada Mundial de la Juventud de la historia y desde entonces ha dado la vuelta al mundo en peregrinación.

El nuevo video de la Cruz  está siendo proyectado en España durante el recorrido de la Cruz en preparación de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en agosto de 2011 en Madrid. En Roma, será visto por los jóvenes de diferentes partes del mundo que rezan ante la Cruz de los Jóvenes en el Centro San Lorenzo de Roma.


http://www.h2onews.org/espanol/72-acontecimientos/224443854-el-poder-de-la-cruz.html

Publicamos el mensaje de Pascua que dirigió Benedicto XVI desde el balcón de la fachada de la Basílica de San Pedro a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.

 

 

Al presidir la celebración de la Misa Crismal en la Basílica Vaticana, el Papa Benedicto XVI recordó que los cristianos, como Cristo, no conquistan a través de la espada, sino de la Cruz.

Este es el texto íntegro de su homilía:

El sacramento es el centro del culto de la Iglesia. Sacramento significa, en primer lugar, que no somos los hombres los que hacemos algo, sino que es Dios el que se anticipa y viene a nuestro encuentro con su actuar, nos mira y nos conduce hacia él.

Pero hay algo todavía más singular: Dios nos toca por medio de realidades materiales, a través de dones de la creación, que él toma a su servicio, convirtiéndolos en instrumentos del encuentro entre nosotros y él mismo.

Los elementos de la creación, con los cuales se construye el cosmos de los sacramentos, son cuatro: el agua, el pan de trigo, el vino y el aceite de oliva. El agua, como elemento básico y condición fundamental de toda vida, es el signo esencial del acto por el que nos convertimos en cristianos en el bautismo, del nacimiento a una vida nueva.

Mientras que el agua, por lo general, es el elemento vital, y representa el acceso común de todos al nuevo nacimiento como cristianos, los otros tres elementos pertenecen a la cultura del ambiente mediterráneo. Nos remiten así al ambiente histórico concreto en el que el cristianismo se desarrolló. Dios ha actuado en un lugar muy determinado de la tierra, verdaderamente ha hecho historia con los hombres. Estos tres elementos son, por una parte, dones de la creación pero, por otra, están relacionados también con lugares de la historia de Dios con nosotros. Son una síntesis entre creación e historia: dones de Dios que nos unen siempre con aquellos lugares del mundo en los que Dios ha querido actuar con nosotros en el tiempo de la historia, y hacerse uno de nosotros.

En estos tres elementos hay una nueva gradación. El pan remite a la vida cotidiana. Es el don fundamental de la vida diaria. El vino evoca la fiesta, la exquisitez de la creación y, al mismo tiempo, con el que se puede expresar de modo particular la alegría de los redimidos. El aceite de oliva tiene un amplio significado. Es alimento, medicina, embellece, prepara para la lucha y da vigor. Los reyes y sacerdotes son ungidos con óleo, que es signo de dignidad y responsabilidad, y también de la fuerza que procede de Dios. El misterio del aceite está presente en nuestro nombre de "cristianos". En efecto, la palabra "cristianos", con la que se designaba a los discípulos de Cristo ya desde el comienzo de la Iglesia que procedía del paganismo, viene de la palabra "Cristo" (cf. Hch 11,20-21), que es la traducción griega de la palabra "Mesías", que significa "Ungido". Ser cristiano quiere decir proceder de Cristo, pertenecer a Cristo, al Ungido de Dios, a Aquel al que Dios ha dado la realeza y el sacerdocio. Significa pertenecer a Aquel que Dios mismo ha ungido, pero no con aceite material, sino con Aquel al que el óleo representa: con su Santo Espíritu. El aceite de oliva es de un modo completamente singular símbolo de cómo el Hombre Jesús está totalmente colmado del Espíritu Santo.

En la Misa crismal del Jueves Santo los óleos santos están en el centro de la acción litúrgica. Son consagrados por el Obispo en la catedral para todo el año. Así, expresan también la unidad de la Iglesia, garantizada por el Episcopado, y remiten a Cristo, el verdadero «pastor y guardián de nuestras almas», como lo llama san Pedro (cf. 1 P 2,25). Al mismo tiempo, dan unidad a todo el año litúrgico, anclado en el misterio del Jueves santo. Por último, evocan el Huerto de los Olivos, en el que Jesús aceptó interiormente su pasión. El Huerto de los Olivos es también el lugar desde el cual ascendió al Padre, y es por tanto el lugar de la redención: Dios no ha dejando a Jesús en la muerte. Jesús vive para siempre junto al Padre y, precisamente por esto, es omnipresente, y está siempre junto a nosotros. Este doble misterio del monte de los Olivos está siempre "activo" también en el óleo sacramental de la Iglesia. En cuatro sacramentos, el óleo es signo de la bondad de Dios que llega a nosotros: en el bautismo, en la confirmación como sacramento del Espíritu Santo, en los diversos grados del sacramento del orden y, finalmente, en la unción de los enfermos, en la que el óleo se ofrece, por decirlo así, como medicina de Dios, como la medicina que ahora nos da la certeza de su bondad, que nos debe fortalecer y consolar, pero que, al mismo tiempo, y más allá de la enfermedad, remite a la curación definitiva, la resurrección (cf. St 5,14). De este modo, el óleo, en sus diversas formas, nos acompaña durante toda la vida: comenzando por el catecumenado y el bautismo hasta el momento en el que nos preparamos para el encuentro con Dios Juez y Salvador. Por último, la Misa crismal, en la que el signo sacramental del óleo se nos presenta como lenguaje de la creación de Dios, se dirige, de modo particular, a nosotros los sacerdotes: nos habla de Cristo, que Dios ha ungido Rey y Sacerdote, de Aquel que nos hace partícipes de su sacerdocio, de su "unción", en nuestra ordenación sacerdotal.

Quisiera brevemente explicar el misterio de este signo santo en su referencia esencial a la vocación sacerdotal. Ya desde la antigüedad, en la etimología popular se ha unido la palabra griega "elaion", aceite, con la palabra "eleos", misericordia. De hecho, en varios sacramentos, el óleo consagrado es siempre signo de la misericordia de Dios. Por tanto, la unción para el sacerdocio significa también el encargo de llevar la misericordia de Dios a los hombres. En la lámpara de nuestra vida nunca debería faltar el óleo de la misericordia. Obtengámoslo oportunamente del Señor, en el encuentro con su Palabra, al recibir los sacramentos, permaneciendo junto a él en oración.

Mediante la historia de la paloma con el ramo de olivo, que anunciaba el fin del diluvio y, con ello, el restablecimiento de la paz de Dios con los hombres, no sólo la paloma, sino también el ramo de olivo y el aceite mismo, se transformaron en símbolo de la paz. Los cristianos de los primeros siglos solían adornar las tumbas de sus difuntos con la corona de la victoria y el ramo de olivo, símbolo de la paz. Sabían que Cristo había vencido a la muerte y que sus difuntos descansaban en la paz de Cristo. Ellos mismos estaban seguros de que Cristo, que les había prometido la paz que el mundo no era capaz de ofrecerles, estaba esperándoles. Recordaban que la primera palabra del Resucitado a los suyos había sido: «Paz a vosotros» (Jn 20,19). Él mismo lleva, por así decir, el ramo de olivo, introduce su paz en el mundo. Anuncia la bondad salvadora de Dios. Él es nuestra paz. Los cristianos deberían ser, pues, personas de paz, personas que reconocen y viven el misterio de la cruz como misterio de reconciliación. Cristo no triunfa por medio de la espada, sino por medio de la cruz. Vence superando el odio. Vence mediante la fuerza más grande de su amor. La cruz de Cristo expresa su "no" a la violencia. Y, de este modo, es el signo de la victoria de Dios, que anuncia el camino nuevo de Jesús. El sufriente ha sido más fuerte que los poderosos. Con su autodonación en la cruz, Cristo ha vencido la violencia. Como sacerdotes estamos llamados a ser, en la comunión con Jesucristo, hombres de paz, estamos llamados a oponernos a la violencia y a fiarnos del poder más grande del amor.

Al simbolismo del aceite pertenece también el que fortalece para la lucha. Esto no contradice el tema de la paz, sino que es parte de él. La lucha de los cristianos consistía y consiste no en el uso de la violencia, sino en el hecho de que ellos estaban y están todavía dispuestos a sufrir por el bien, por Dios. Consiste en que los cristianos, como buenos ciudadanos, respetan el derecho y hacen lo que es justo y bueno. Consiste en que rechazan lo que en los ordenamientos jurídicos vigentes no es derecho, sino injusticia. La lucha de los mártires consistía en su "no" concreto a la injusticia: rechazando la participación en el culto idolátrico, en la adoración del emperador, no aceptaban doblegarse a la falsedad, a adorar personas humanas y su poder. Con su "no" a la falsedad y a todas sus consecuencias han realzado el poder del derecho y la verdad. Así sirvieron a la paz auténtica. También hoy es importante que los cristianos cumplan el derecho, que es el fundamento de la paz. También hoy es importante para los cristianos no aceptar una injusticia, aunque sea retenida como derecho, por ejemplo, cuando se trata del asesinato de niños inocentes aún no nacidos. Así servimos precisamente a la paz y así nos encontramos siguiendo las huellas de Jesús, del que san Pedro dice: «Cuando lo insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia» (1 P 2,23s.).

Los Padres de la Iglesia estaban fascinados por unas palabras del salmo 45 [44], según la tradición el salmo nupcial de Salomón, que los cristianos releían como el salmo de bodas de Jesucristo, el nuevo Salomón, con su Iglesia. En él se dice al Rey, Cristo: «Has amado la justicia y odiado la impiedad: por eso el Señor, tu Dios, te ha ungido con aceite de júbilo entre todos tus compañeros» (v.8). ¿Qué es el aceite de júbilo con el que fue ungido el verdadero Rey, Cristo? Los Padres no tenían ninguna duda al respecto: el aceite de júbilo es el mismo Espíritu Santo, que fue derramado sobre Jesucristo. El Espíritu Santo es el júbilo que procede de Dios. Cristo derrama este júbilo sobre nosotros en su Evangelio, en la buena noticia de que Dios nos conoce, de que él es bueno y de que su bondad es más poderosa que todos los poderes; de que somos queridos y amados por Dios. La alegría es fruto del amor. El aceite de júbilo, que ha sido derramado sobre Cristo y por él llega a nosotros, es el Espíritu Santo, el don del Amor que nos da la alegría de vivir. Ya que conocemos a Cristo y, en Cristo, a Dios, sabemos que es algo bueno ser hombre. Es algo bueno vivir, porque somos amados. Porque la verdad misma es buena.

En la Iglesia antigua, el aceite consagrado fue considerado de modo particular como signo de la presencia del Espíritu Santo, que se nos comunica por medio de Cristo. Él es el aceite de júbilo. Este júbilo es distinto de la diversión o de la alegría exterior que la sociedad moderna anhela. La diversión, en su justa medida, es ciertamente buena y agradable. Es algo bueno poder reír. Pero la diversión no lo es todo. Es sólo una pequeña parte de nuestra vida, y cuando quiere ser el todo se convierte en una máscara tras la que se esconde la desesperación o, al menos, la duda de que la vida sea auténticamente buena, o de si tal vez no habría sido mejor no haber existido. El gozo que Cristo nos da es distinto. Es un gozo que nos proporciona alegría, sí, pero que sin duda puede ir unido al sufrimiento. Nos da la capacidad de sufrir y, sin embargo, de permanecer interiormente gozosos en el sufrimiento. Nos da la capacidad de compartir el sufrimiento ajeno, haciendo así perceptible, en la mutua disponibilidad, la luz y la bondad de Dios. Siempre me hace reflexionar el episodio de los Hechos de los Apóstoles, en el que los Apóstoles, después de que el sanedrín los había mandado flagelar, salieron «contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús» (Hch 5,41). Quien ama está siempre dispuesto a sufrir por el amado y a causa de su amor y, precisamente así, experimenta una alegría más profunda. La alegría de los mártires era más grande que los tormentos que les infligían. Este gozo, al final, ha vencido y ha abierto a Cristo las puertas de la historia. Como sacerdotes, como dice San Pablo, «contribuimos a vuestro gozo» (2 Co 1,24). En el fruto del olivo, en el óleo consagrado, nos alcanza la bondad del Creador, el amor del Redentor. Pidamos que su júbilo nos invada cada vez más profundamente y que seamos capaces de llevarlo nuevamente a un mundo que necesita urgentemente el gozo que nace de la verdad. Amén.

Se trata de Chiara Badano, fallecida en 1990

Chiara Badano, una joven italiana miembro del Movimiento de los Focolares que murió hace 20 años será beatificada el próximo 25 de septiembre a las 16:00 h.

Así lo anunció el obispo de la diócesis de Acqui, ubicada en la región de Piemonte, norte de Italia, monseñor Pier Giorgio Micchiardi.

La ceremonia se realizará en el santuario Divino Amore de Roma. La presidirá monseñor Angelo Amato, prefecto para la causa de la Congregación de los Santos en representación del papa Benedicto XVI

Luego a las 20:30 p.m. en el aula Pablo VI del Vaticano, los jóvenes del Movimiento de los Focolares celebrarán la beatificación de Badano. El domingo 26 de septiembre en la basílica San Pablo extramuros de Roma se realizará una misa de acción de gracias presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de estado vaticano.

Dios es Amor

Esperada durante once años por sus padres, Chiara nació en Sassello, en el norte de Italia, el 29 de octubre de 1971. Desde muy pequeña mostraba un profundo amor por Dios.

A los nueve años conoció el Movimiento de los Focolares, al participar con sus padres en Roma en el Family Fest, encuentro mundial organizado por esta realidad eclesial, que tendría un impacto decisivo para los tres.

Chiara era sumamente activa en el Movimiento Gen (Generación Nueva), de los Focolares. Le gustaban el deporte, el baile y el canto. A los 16 años decidió consagrarse a Dios.

La prueba

Tenía 17 años cuando un fuerte dolor en la espalda, que sintió durante un partido de tenis, provocó sospechas entre los médicos. Éstpos, tras los primeros exámenes se dieron cuenta de que era cáncer de hueso.

Con el tiempo, se repitieron las hospitalizaciones y los tratamientos se hicieron cada vez más dolorosos. Chiara repetía: "Por ti, Jesús, ¡si tú lo quieres, yo también lo quiero!".

Pronto llegaría una de las pruebas más duras: Chiara perdió el uso de las piernas. Sin embargo, a una de sus amigas le confió: "Si tuviera que escoger entre caminar e ir al Paraíso, no tendría dudas, escogería ir al Paraíso. Ya sólo me interesa eso".

Chiara "Luz"

La joven Badano tenía una estrecha relación con Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, que murió en marzo de 2008.

En el verano de 1990, los médicos decidieron interrumpir los tratamientos, pues la enfermedad no tenía marcha atrás. "La medicina ha depuesto las armas”, decía Chiara a la fundadora, el 19 de julio.

“Al interrumpir los tratamientos, los dolores en la espalda han aumentado, casi no puedo moverme. Me siento tan pequeña y el camino que hay que recorrer tan duro... Con frecuencia, me da la impresión de que me sofoca el dolor. Es el Esposo que sale a mi encuentro, ¿verdad? Sí yo también repito contigo: 'si Tú lo quieres, yo también lo quiero'... ¡Contigo estoy segura de que junto a Él conquistaremos el mundo!".

Chiara Lubich a vuelta de correo le respondió: "No tengas miedo, Chiara, de decirle 'sí', momento tras momento. Él te dará la fuerza, ten la certeza. Yo también rezo por ello y siempre estoy contigo. Dios te ama intensamente y quiere penetrar en la intimidad de tu alma y hacer que experimentes gotas de cielo. 'Chiara Luz' es el nombre que he pensado para ti. ¿Te gusta? Es la luz del Ideal que conquista el mundo. Te lo mando con todo mi afecto...".

Chiara falleció el 7 de octubre de 1990. Durante su enfermedad quiso preparar ella misma su funeral: los cantos, las flores, el peinado, el vestido --blanco, de bodas--... Las últimas palabras que le dirigió a su madre fueron: "¡Sé feliz, yo lo soy!". Unas 2.000 personas asistieron al funeral

Su padre le preguntó si quería donar las córneas de los ojos, y ella respondió con una sonrisa de aprobación.

En 1999 se inició su proceso de beatificación. El decreto sobre el milagro aprobado para su beatificación fue promulgado el pasado 19 de diciembre, por la Congregación de la Causa de los Santos.

Se trata de la curación imprevista de un niño de Trieste, afectado por una grave forma de meningitis fulminante. Los médicos le habían dado 48 horas de vida.

El obispo de Acqui aseguró que el testimonio de Chiara Badano “es significativo en particular para los jóvenes. Se necesita la santidad también hoy”, dijo. “Es necesario ayudar a los jóvenes a encontrar una orientación, un objetivo, a superar las inseguridades y la soledad, los enigmas frente a los fracasos, el dolor, la muerte y todas las inquietudes”.

“Es sorprendente – agregó monseñor Micchiardi – este testimonio de fe, de fortaleza de parte de una joven de hoy. Conmueve, determina a muchas personas a cambiar de vida, que tienen un testimonio casi diario”, concluyó.


De este modo se convirtió en “compañero de viaje para el hombre de hoy”

Lo que movía a Juan Pablo II "era el amor a Cristo", explicó Benedicto XVI en la misa presidida este lunes con motivo del quinto aniversario de su fallecimiento.

En un ambiente de gran recogimiento, en la Basílica Vaticana, su sucesor sintetizó la vida de Karol Wojtyla (1920-2005) come "desarrollada en el signo de esta caridad, de la capacidad de donarse de forma generosa, sin reservas, sin medidas, sin cálculos".

Roma revivió la emoción del 2 de abril de 2005 --este año la fecha cae en el Viernes Santo, motivo por el cual el recuerdo litúrgico ha sido anticipado--, cuando la muchedumbre seguía bajo la ventana del Papa polaco su último aliento.

Para esta ocasión, entre los purpurados que rodeaban el Altar de la Confesión, se encontraba su fiel secretario durante 40 años, el actual cardenal Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia, así como peregrinos de los cinco continentes, en particular de Polonia, muchos de los cuales habían hecho cola durante el día para visitar la tumba en las grutas vaticanas.

Durante la homilía, en medio de un gran silencio, el Papa explicó el secreto de Juan Pablo II: "Lo que lo movía era el amor hacia Cristo, al que había consagrado su vida, un amor sobreabundante e incondicionado".

"Y precisamente porque se acercó cada vez más a Dios en el amor, pudo hacerse compañero de viaje para el hombre de hoy, dispersando en el mundo el perfume del Amor de Dios", añadió. Ç

Su sucesor y cercano colaborador, recordó los últimos días de sufrimiento: "la progresiva debilidad física, de hecho, no corroyó nunca su fe rocosa, su luminosa esperanza, su ferviente caridad".

"Se dejó consumir por Cristo, por la Iglesia, por el mundo entero: el suyo fue un sufrimiento vivido hasta el final por amor y con amor", subrayó, ese "amor de Dios, que lo vence todo".

El Papa habló en italiano durante la homilía. La única que utilizó brevemente fue el polaco para asegurar a sus compatriotas que "la vida y la obra de Juan Pablo II, gran polaco, puede ser para vosotros motivo de orgullo".

"Pero es necesario que recordéis que esta es también una gran llamada a ser fieles testigos de la fe, de la esperanza y del amor, que él nos enseñó ininterrumpidamente", añadió en la lengua maternal de Wojtyla.

Durante la oración de los fieles se elevó en polaco esta súplica: "Por el venerable Papa Juan Pablo II, que ha servido a la Iglesia hasta el límite de sus fuerzas: para que desde el cielo interceda para infundir la esperanza que se realiza plenamente participando en la gloria de la resurrección".

También se rezó en alemán por Benedicto XVI "para que siga, tras las huellas de Pedro, desempeñando su ministerio con perseverante mansedumbre y firmeza para confirmar a los hermanos".

En español se elevó una plegaria "por quienes estamos reunidos para recordar al Papa Juan Pablo II: para que sepamos amar y servir a la Iglesia como él la amó y sirvió, dando testimonio de la fe en Dios y ofreciendo su amor a todos".

Benedicto XVI aprobó el 19 de diciembre el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Karol Wojtyla. El estudio del supuesto milagro experimentado por una religiosa francesa que padecía Parkinson, atribuido a la intercesión de Juan Pablo II, sigue el proceso establecido por la Congregación para las Causas de los Santos, según han se confirmó el mes pasado.

Si bien Benedicto XVI había concedido la licencia para no esperar los cinco años exigidos para comenzar la causa de beatificación de Juan Pablo II, el proceso está sometido a todas las exigencias requeridas para cualquier otro caso, entre las cuales, se encuentra el reconocimiento de una curación inexplicable por parte de una comisión médica, reconocida después como "milagro" por parte de una comisión teológica, una comisión de cardenales y obispos, y el mismo Papa. (Zenit.org)

Concluye el congreso organizado por el Consejo Pontificio para los Laicos

El amor, la sexualidad y cómo enfrentar estos temas en una sociedad cada vez más secularizada fueron los puntos claves del foro "Aprender a amar" en el que participaron 250 jóvenes representantes de 92 países y 33 movimientos eclesiales desde el pasado miércoles hasta este domingo en Roca di Papa, muy cerca de Roma.

El evento académico, organizado por la oficina de jóvenes del Consejo Pontificio para los Laicos, contó con conferencias, liturgias, momentos culturales que permitieron a los jóvenes profundizar en el tema del verdadero amor cuya fuente y fin es Dios mismo.

En diálogo con ZENIT, el padre Eric Jacquinet, director de la oficina de jóvenes del Consejo Pontificio para los Laicos, calificó el evento como "un concentrado de experiencia eclesial. Es una gota de agua que hace germinar el bien en todo el mundo a causa de la diversidad en el tiempo presente".  (ZENIT.org)

En un encuentro con unos 70 mil jóvenes de diversas partes de Italia ayer en la Plaza de San Pedro celebrando los 25 años de las Jornadas Mundiales de la Juventud, el Papa Benedicto XVI resaltó que Dios tiene un proyecto de amor para todos ellos "en la totalidad de la historia".

En el encuentro de oración, meditación y diálogo con el Santo Padre, algunas personas dieron también testimonio de su fe y hubo, además, cantos y danzas. La Plaza permaneció en silencio durante la entrada de la Cruz de las JMJ, llevada en procesión, con antorchas, y acompañada de la imagen de la Virgen "Salus Populi Romani".

A su llegada, Benedicto XVI dio las gracias a los jóvenes por su presencia, su "maravilloso testimonio de fe" y su "entusiasmo por seguir a Jesús". Después respondió a las preguntas de tres participantes en el encuentro. "¿Qué puedo hacer con mi vida para que sea hermosa y grande?", fue la primera, a la que el Papa, citando el pasaje del joven rico, respondió: "En primer lugar, no desperdiciar la vida, vivirla con profundidad, no vivir para uno mismo".

"Dios ha querido mi vida desde la eternidad. Soy amado y necesario. Dios tiene un proyecto conmigo en la totalidad de la historia. Por eso, el punto de partida es tratar de conocer a Dios. Después lo esencial es el amor. Los diez mandamientos son sólo una forma explícita del mandamiento del amor. Son, por decirlo así, reglas del amor con puntos esenciales: la familia, como fundamento de la sociedad, la vida que hay que respetar como don de Dios; el orden de la sexualidad, de la relación entre hombre y mujer; el orden social y, finalmente, la verdad".

"La perfección, es decir, ser bueno, vivir la fe y el amor, es sustancialmente una, pero de formas diversas. Encontrar la vocación y vivirla en cualquier lugar es fundamental, tanto si soy un científico como un campesino".

"¿Qué significa que Jesús nos mira con amor? ¿Y se puede vivir esta experiencia hoy?", fue la segunda pregunta. "Creo que sí, el Señor está siempre presente y nos mira a todos con amor, pero tenemos que encontrar esta mirada. El primer paso es conocer a Jesús tal y como aparece en los Evangelios", pero además, "no sólo en el ámbito académico y teórico, sino con el corazón, hablar con él en la oración".

"Es necesaria la razón, pero también el corazón. Los elementos clave son escuchar, responder, entrar en la comunidad de creyentes, la comunión con Cristo en los sacramentos, la eucaristía y la confesión, y realizar las palabras de la fe para que sean la fuerza de mi vida".

"¿Cómo puedo encontrar la fuerza para tomar decisiones valientes y quién me puede ayudar?". "Partimos de una palabra difícil para nosotros: renuncias", dijo Benedicto XVI. "Pero incluso en el ámbito profesional la realización no se puede lograr sin la preparación adecuada, que siempre requiere disciplina. También el arte de ser humano exige sacrificios", que "están indicados en la palabra de Dios y nos ayudan a no caer en el abismo de las drogas, el alcohol, la esclavitud de la sexualidad, del dinero, de la pereza".

"Renunciar a la tentación del momento, proseguir hacia el bien, crea la verdadera libertad y hace valiosa la vida. Creo que tendríamos que pensar que sin un ‘no’ a algunas cosas no hay un ‘sí a la vida verdadera’", concluyó el Papa.

En su mensaje al Cardenal Stanislaw Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, dicasterio que organizado el 10° Foro Internacional de los Jóvenes, que se celebra desde hoy hasta el 28 de marzo en en Rocca di Papa (Italia), el Papa Benedicto XVI recuerda a la juventud que "aprender a amar es central en la fe y la vida cristiana".

El Santo Padre explica que esto es fundamental porque "el punto de partida de toda reflexión sobre el amor es el misterio de Dios, ya que el corazón de la revelación cristiana es éste: ‘Deus caritas est’. Cristo, en su Pasión, en su entrega total, nos reveló el rostro de Dios que es amor".

"Por el hecho de que Dios es amor y el hombre está creado a su imagen, comprendemos la identidad profunda de la persona, su vocación al amor. El ser humano está hecho para amar: su vida se realiza plenamente sólo si se vive en el amor", prosigue.

Benedicto XVI señala luego que el amor asume formas diferentes según los estados de vida, y refiriéndose al sacerdocio, cita las palabras de San Juan María Vianney, que afirma: "El sacerdocio es el amor del corazón de Jesús".

"Las personas consagradas en el celibato también son una señal elocuente del amor de Dios por el mundo y de la vocación de amar a Dios por encima de todo", agrega.

"Descubrid la grandeza y la belleza del matrimonio", exhorta el Santo Padre a los jóvenes. "Mediante el sacramento del matrimonio los esposos están unidos por Dios y con su relación manifiestan el amor de Cristo, que dio su vida por la salvación del mundo", añade.

"En un contexto cultural en el que muchas personas consideran el matrimonio como un contrato temporal que se puede romper, es de vital importancia comprender que el amor verdadero es fiel, entrega definitiva de sí mismo. Ya que Cristo consagra el amor de los esposos cristianos y se compromete con ellos, esa fidelidad no solamente es posible, sino que es el camino para entrar en una caridad cada vez más grande".

Finalmente el Papa expresa el deseo de que el Foro sirva de estímulo a los jóvenes para "hacerse testigos" con sus coetáneos de lo que han visto y escuchado. "Es una responsabilidad verdadera y propia y la Iglesia cuenta con vosotros para ello. Vuestros compañeros juegan un papel importante en la evangelización de los jóvenes de sus países para que respondan con alegría y fidelidad al mandamiento de Cristo: ‘Amaos unos a otros como yo os he amado’", concluye.

Con motivo de la próxima Jornada Mundial de la Juventud

Ofrecemos a continuación el Mensaje del Papa Benedicto XVI a los Jóvenes, con motivo de la próxima XXV Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará a nivel diocesano el Domingo de Ramos, 28 de marzo próximo.

 

 

 

******
"Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17)

Queridos amigos,

este año se celebra el vigésimo quinto aniversario de la institución de la Jornada Mundial de la Juventud, querida por el Venerable Juan Pablo II como cita anual de los jóvenes creyentes del mundo entero. Fue una iniciativa profética que ha traído frutos abundantes, permitiendo a las nuevas generaciones cristianas encontrarse, ponerse a la escucha de la Palabra de Dios, descubrir la belleza de la Iglesia y vivir experiencias fuertes de fe que han llevado a muchos a la decisión de entregarse totalmente a Cristo.

La presente XXV Jornada representa una etapa hacia el próximo Encuentro Mundial de los jóvenes, que tendrá lugar en agosto de 2011 en Madrid, donde espero que seréis numerosos en vivir este acontecimiento de gracia.

Para prepararnos a esta celebración, quisiera proponeros algunas reflexiones sobre el tema de este año: "Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17), tomado del episodio evangélico del encuentro de Jesús con el joven un tema ya afrontado en 1985, por el Papa Juan Pablo II en una bellísima Carta, dirigida por primera vez a los jóvenes.

1. Jesús se encuentra a un joven

Se ponía ya [Jesús] en camino cuando uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él, le preguntó: "Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?" Jesús le dijo: "¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre." El, entonces, le dijo: "Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud." Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: "Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme." Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. (Mc 10, 17-22).

Este relato expresa de manera eficaz la gran atención de Jesús hacia los jóvenes, hacia vosotros, hacia vuestras expectativas, vuestras esperanzas, y muestra qué grande es su deseo de encontraros personalmente y de abrir un diálogo con cada uno de vosotros. Cristo, de hecho, interrumpe su camino para responder a la pregunta de su interlocutor, manifestando plena disponibilidad hacia ese joven, que estaba movido por un ardiente deseo de hablar con el “Maestro bueno”, para aprender de Él a recorrer el camino de la vida. Con este pasaje evangélico, mi Predecesor quería exhortar a cada uno de vosotros a “desarrollar su propio coloquio con Cristo – un coloquio que es de fundamental importancia y esencial para un joven" (Carta a los jóvenes, n. 2).

2. Jesús le miró y le amó

En el relato evangélico, san Marcos subraya cómo “Jesús, fijando en él su mirada, le amó” (cfr Mc 10,21). En la mirada del Señor está el corazón de este especialísimo encuentro y de toda la experiencia cristiana. De hecho el cristianismo no es en primer lugar una moral, sino experiencia de Jesucristo, que nos ama personalmente, jóvenes o viejos, pobres o ricos; nos ama también cuando le damos la espalda.

Comentando la escena, el papa Juan Pablo II añadía, dirigido a vosotros jóvenes: “¡Os auguro que experimentéis una mirada así! ¡Os auguro que experimentéis la verdad de que él, el Cristo, os mira con amor!" (Carta a los jóvenes, n. 7). Un amor, manifestado en la Cruz de manera tan plena y total, que hace escribir a san Pablo con estupor: “me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gal 2,20). "La conciencia de que el Padre nos ha amado desde siempre en su Hijo, de que Cristo ama a cada uno y siempre – escribe aún el papa Juan Pablo II – se convierte en un punto firme de apoyo para toda nuestra existencia humana" (Carta a los jóvenes, n. 7), y nos permite superar todas las pruebas: el descubrimiento de nuestros pecados, el sufrimiento, el desánimo.

En este amor se encuentra la fuente de toda la vida cristiana y la razón fundamental de la evangelización: ¡si verdaderamente hemos encontrado a Jesús no podemos menos que dar testimonio de él a todos aquellos que aún no han cruzado la mirada con él!

3. El descubrimiento del proyecto de vida

En el joven del Evangelio podemos ver una condición muy similar a la de cada uno de vosotros. También vosotros sois ricos en cualidades, en energías, en sueños, en esperanzas: ¡recursos que poseéis en abundancia! Vuestra propia edad constituye una gran riqueza no solo para vosotros sino también para los demás, para la Iglesia y para el mundo.

El joven rico pregunta a Jesús: ¿Qué tengo que hacer? La etapa de la vida en la que estáis inmersos es tiempo de descubrimiento: de los dones que Dios os ha otorgado y de vuestras responsabilidades. Es, también, tiempo de elecciones fundamentales para construir vuestro proyecto de vida. Es el momento, por tanto, de interrogaros sobre el sentido auténtico de la existencia y de preguntaros: “¿Estoy satisfecho con mi vida? ¿Hay algo que me falta?”.

Como el joven del Evangelio, quizás también vosotros vivís situaciones de inestabilidad, de turbación o de sufrimiento, que os llevan a aspirar a una vida no mediocre y a preguntaros: ¿en qué consiste una vida lograda? ¿Qué tengo que hacer? ¿Cuál podría ser mi proyecto de vida? “¿Qué tengo que hacer, para que mi vida tenga pleno valor y pleno sentido?" (Ibid., n. 3).

¡No tengáis miedo de afrontar estas preguntas! Lejos de abrumaros, éstas expresan las grandes aspiraciones que están presentes en vuestro corazón. Por tanto, deben ser escuchadas. Éstas esperan respuestas no superficiales, sino capaces de satisfacer vuestras auténticas esperanzas de vida y de felicidad.

Para descubrir el proyecto de vida que puede haceros plenamente felices, poneos en escucha de Dios, que tiene su diseño de amor sobre cada uno de vosotros. Con confianza, preguntadle: “Señor, ¿cuál es tu diseño de Creador y Padre sobre mi vida? ¿Cuál es tu voluntad? Yo deseo cumplirla”. Estad seguros de que os responderá. ¡No tengáis miedo a su respuesta! “Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo” (1 Jn 3, 20).

4. Ven y sígueme!

Jesús invita al joven rico a ir más allá de la satisfacción de sus aspiraciones y de sus proyectos personales, le dice: “¡Ven y sígueme!”. La vocación cristiana brota de una propuesta de amor del Señor y puede realizarse solo gracias a una respuesta de amor: "Jesús invita a sus discípulos al don total de su vida, sin cálculo ni intereses humanos, con una confianza en Dios sin reservas. Los santos acogen esta invitación exigente, y se ponen con humilde docilidad tras las huellas de Cristo crucificado y resucitado. Su perfección, en la lógica de la fe a veces humanamente incomprensible, consiste en no ser el centro de sí mismos, sino en escoger el ir contracorriente viviendo según el Evangelio” (Benedicto XVI, Homilía con ocasión de las Canonizaciones: L’Osservatore Romano, 12-13 octubre 2009, p. 6).

A ejemplo de tantos discípulos de Cristo, acoged también vosotros, queridos amigos, con gozo la invitación al seguimiento, para vivir intensamente y con fruto en este mundo. Con el Bautismo, de hecho, él llama a cada uno a seguirlo con acciones concretas, a amarlo por encima de todo y a servirlo en los hermanos. El joven rico, por desgracia, no acogió la invitación de Jesús y se fue entristecido. No había encontrado el valor de apartarse de los bienes materiales para encontrar el bien más grande propuesto por Jesús.

La tristeza del joven rico del Evangelio es la que nace del corazón de cada uno cuando no se tiene el valor de seguir a Cristo, de realizar la elección correcta. ¡Pero nunca es demasiado tarde para responderle!

Jesús no se cansa nunca de volver su mirada de amor y de llamar a ser sus discípulos, pero Él propone a algunos una elección más radical. En este Año Sacerdotal, quisiera exhortar a los jóvenes y a los chicos a estar atentos a si el Señor os invita a un don más grande, en el camino del Sacerdocio ministerial, y a hacerse disponibles a acoger con generosidad y entusiasmo este signo de especial predilección, emprendiendo con un sacerdote, con el director espiritual el necesario camino de discernimiento. ¡No tengáis miedo, vosotros, queridos jóvenes y queridas jóvenes, si el Señor os llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: Él sabe dar gozo profundo a quien responde con valor!

Invito, además, a cuantos sienten la llamada al matrimonio a acogerla con fe, empeñándose a poner bases sólidas para vivir un amor grande, fiel y abierto al don de la vida, que es riqueza y gracia para la sociedad y para la Iglesia.

5. Orientados hacia la vida eterna

"¿Qué debo hacer para tener en herencia la vida eterna?". Esta pregunta del joven del Evangelio parece alejada de las preocupaciones de muchos jóvenes contemporáneos, ya que, como observaba mi Predecesor, “¿no somos nosotros la generación a la que el mundo y el progreso temporal llenan completamente el horizonte de la existencia?" (Carta a los jóvenes, n. 5). Pero la pregunta sobre la “vida eterna” aflora en momentos dolorosos particulares de la existencia, cuando sufrimos la pérdida de una persona cercana o cuando vivimos la experiencia del fracaso.

Pero ¿qué es la vida eterna a la que se refiere el joven rico? Nos lo ilustra Jesús cuando, dirigiéndose a sus discípulos, afirma: “Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar” (Jn 16,22). Son palabras que indican una propuesta exaltadora de felicidad sin fin, del gozo de ser colmados por el amor divino para siempre.

Preguntarse sobre el futuro definitivo que nos espera a cada uno de nosotros da sentido pleno a la existencia, ya que orienta el proyecto de vida hacia horizontes no limitados y pasajeros, sino amplios y profundos, que llevan a amar el mundo, tan amado por el mismo Dios, a dedicarnos a su desarrollo, pero siempre con la libertad y la alegría que nacen de la fe y de esperanza. Son horizontes que ayudan a no absolutizar las realidades terrenas, sintiendo que Dios nos prepara una perspectiva más grande, y a repetir con san Agustín: “Deseemos juntos la patria celeste, suspiremos hacia la patria celeste, sintámonos peregrinos aquí abajo” (Comentario al Evangelio de san Juan, Homilía 35, 9). Teniendo fija la mirada en la vida eterna, el Beato Pier Giorgio Frassati, muerto en 1925 a la edad de 24 años, decía: “¡Quiero vivir y no vivaquear!”, y en la foto de una escalada, enviada a un amigo, escribía: “Hacia lo alto”, aludiendo a la perfección cristiana, pero también a la vida eterna.

Queridos jóvenes, os exhorto a no olvidar esta perspectiva en vuestro proyecto de vida: estamos llamados a la eternidad. Dios nos ha creado para estar con Él, para siempre. Ésta os ayudará a dar un sentido pleno a vuestras elecciones y a dar calidad a vuestra existencia.

6. Los mandamientos, camino del amor auténtico

Jesús recuerda al joven rico los diez mandamientos, como condiciones necesarias para “tener en herencia la vida eterna”. Estos son puntos de referencia esenciales para vivir en el amor, para distinguir claramente el bien del mal y construir un proyecto de vida sólido y duradero. También a vosotros, Jesús os pregunta si conocéis los mandamientos, si os preocupáis por formar vuestra conciencia según la ley divina y si los ponéis en práctica.

Ciertamente, se trata de preguntas contracorriente respecto a la mentalidad actual, que porpone una libertad desvinculada de valores, de reglas, de normas objetivas e invita a rechazar todo límite a los deseos del momento. Pero este tipo de propuesta en lugar de conducir a la verdadera libertad, lleva al hombre a ser esclavo de sí mismo, de sus deseos inmediatos, de los ídolos como el poder, el dinero, el placer desenfrenado y las seducciones del mundo, haciéndole incapaz de seguir su natural vocación al amor.

Dios nos da los mandamientos porque nos quiere educar en la verdadera libertad, porque quiere construir con nosotros un Reino de amor, de justicia y de paz. Escucharlos y ponerlos en práctica no significa alienarse, sino encontrar el camino de la libertad y del amor auténticos, porque los mandamientos no limitan la felicidad, sino indican cómo encontrarla. Jesús, al inicio del diálogo con el joven rico, recuerda que la ley dada por Dios es buena, porque “Dios es bueno”.

7. Os necesitamos

Quien vive hoy la condición juvenil tiene que afrontar muchos problemas derivados de la desocupación, de la falta de referencias ideales seguras y de perspectivas concretas para el futuro. Entonces se puede tener la impresión de ser impotentes ante las crisis y a sus consecuencias actuales. ¡A pesar de las dificultades, no os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños! Cultivad en cambio en el corazón deseos grandes de fraternidad, de justicia y de paz. El futuro está en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones fuertes de vida y de esperanza. ¡Si queréis, el futuro está en vuestras manos, porque los dones y las riquezas que el Señor ha puesto en el corazón de cada uno de vosotros, plasmados por el encuentro con Cristo, pueden traer auténtica esperanza al mundo! Es la fe en su amor la que, haciéndoos fuertes y generosos, os darás el valor de afrontar con serenidad el camino de la vida y a asumir responsabilidades familiares y profesionales. Empeñaos en construir vuestro futuro a través de itinerarios serios de formación personal y de estudio, para servir de modo competente y generoso al bien común.

En mi reciente Carta encíclica sobre el desarrollo humano integral, Caritas in veritate, he enumerado algunos grandes desafíos actuales, que son urgentes y esenciales para la vida en este mundo: el uso de los recursos de la tierra y el respeto de la ecología, la justa división de los bienes y el control de los mecanismos financieros, la solidaridad con los países pobres en el ámbito de la familia humana, la lucha contra el hambre en el mundo, la promoción de la dignidad del trabajo humano, el servicio a la cultura de la vida, la construcción de la paz entre los pueblos, el dialogo interreligioso, el buen uso de los medios de comunicación social.

Son desafíos a los que estáis llamados a responder para construir un mundo más justo y fraterno. Son desafíos que requieren un proyecto de visa exigente y apasionante, en el que poner toda vuestra riqueza según el designio que Dios tiene sobre cada uno de vosotros. No se trata de realizar gestos heroicos ni extraordinarios, sino de actuar haciendo fructificar los propios talentos y las propias responsabilidades, empeñándose en progresar constantemente en la fe y en el amor.

En este Año Sacerdotal, os invito a conocer la vida de los santos, en particular la de los santos sacerdotes. Veréis que Dios les guió y que encontraron su camino día a día, precisamente en la fe, en la esperanza y en el amor. Cristo llama a cada uno de vosotros a comprometeros con Él y a asumir las propias responsabilidades para construir la civilización del amor. Si seguís su Palabra, también vuestro camino se iluminará y os conducirá a metas altas, que dan alegría y sentido pleno a la vida.

Que la Virgen María, Madre de la Iglesia, os acompañe con su protección. Os aseguro mi recuerdo en la oración y os bendigo con gran afecto.

En el Vaticano, 22 de febrero de 2010

BENEDICTUS PP. XVI

Organizado por la Congregación vaticana para el Clero

A través de la página www.annussacerdotalis.org, podrá seguirse en directo el Congreso Teológico Internacional "Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote", organizado por la Congregación vaticana para el Clero, que se desarrollará en Roma los días 11 y 12 de marzo.

Al congreso están invitados a participar principalmente los obispos presidentes de las comisiones para el Clero, todos los obispos que tengan una particular solicitud por sus presbíteros, los moderadores de los institutos y de las asociaciones clericales, los formadores del clero y los mismos sacerdotes, primeros y principales responsables de la propia formación permanente ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ). CIUDAD DEL VATICANO